Liam creía que si enfocaba su esfuerzo y su atención en algo que no fuera Bianca todo iría bien para él y Leo. La vida que llevaban no necesariamente estaba llena de lujos, pero tampoco era como si les faltara algo.
De pronto, su celular comenzó a vibrar. Una sonrisa se formó en su rostro cuando notó el remitente. Era Clara. Le había pedido de favor que recogiera a Leo en el colegio, ya que se quedó unas horas extras para adelantar papeleo, así que respondió pensando que le hablaba por petición