Liam sintió un alivio tan profundo que apenas pudo disimular su sonrisa. Las palabras de Bianca parecían haber quitado un peso de su corazón, y, sin embargo, le costaba encontrar algo que decir. Solo la miraba, sorprendido y un poco desarmado por su honestidad. Ella también parecía algo nerviosa, sin saber qué esperar de su reacción.
—Oh… —Liam aclaró la garganta, intentando mantener la compostura—. Bueno, eso... me alegra escucharlo.
Bianca sonrió, aunque su sonrisa era tímida y llena de matic