Miranda entró en la sala, caminando con confianza al lado de su abogado. Llevaba un traje gris perfectamente ajustado y su cabello rubio estaba recogido en un moño elegante. Su expresión era fría y distante, como si ya supiera que iba a ganar. Liam sintió una punzada de ansiedad en el pecho al verla. Ella no había sido así cuando se conocieron; en aquel entonces, Miranda era amable, cariñosa, y llena de vida. Pero algo cambió después del nacimiento de Leo, y sus diferencias comenzaron a dividir