El puesto al que aparecía postulado era muy prometedor. De hecho, tanto él como Bianca habían ido a la misma universidad y estudiado la misma carrera. Se sorprendió al no reconocer el rostro de la foto.
Un gran interés creció en su mente y no pudo evitar analizar página tras página. Soltó una risa al notar claramente la letra de Jennie en la hoja de desarrollo, pero un nudo surgió en su pecho al leer las respuestas.
—Y mi meta más importante en la vida es hacer feliz a mi hijo —leyó conmovida—.