Liam nunca había sido pesimista. No solía darle mayor vuelta a las cosas y siempre se esforzaba por mejorar; quería ser la mejor versión de sí mismo para su hijo, convertirse en un héroe y ser prácticamente perfecto. Sin embargo, las dudas eran tan grandes como sus inseguridades, y no podía evitar caer de vez en cuando… Aún así, lo más importante seguía siendo seguir levantándose. Jamás en su vida pensó que se hallaría a sí mismo tachando algo como el peor momento de su vida, el momento en que