Oh, aquel sentimiento que enviaba tibieza desde lo más profundo de su corazón hasta el resto de su cuerpo. Sus ojos tan brillantes como para sostener un millón de galaxias y una sonrisa tan sincera que ojalá nunca desapareciera.
De una manera platónica, Leo estaba completamente enamorado de la chica: su belleza, su delicadeza, sus palabras y su tacto. El pequeño adoraba a Bianca con toda su alma y disfrutaba de pasar tiempo con ella y su papá. En su cabeza, simplemente no podía imaginar un esce