Pero Robert no estaba dispuesto a dejarlo pasar. Con una mueca, rodeó a Jon con el brazo.
—¿Es guapa?
—Sí, por supuesto.
Robert esperó, y al ver que no habría más explicaciones, insistió:
—¿Y bien? ¿Es rubia o morena? ¿Gorda o delgada? ¿Cómo se llama?
Jon sintió una punzada en el corazón.
—Se llama Elisa, aunque sus allegados le dicen Lisa. Es hija única y tiene la clase de fortuna que necesitamos para cubrir los gastos del tratamiento médico y mantener la finca.
Robert arqueó las cejas.
—¿Y