Jonn gruñó. Se arrepintió en cuerpo y alma. No sólo de romper el jarro que tanto apreciaba su madre por ser un regalo de su abuela materna justo antes de su boda con elpadre de Jon, sino profunda y amargamente: se arrepintió del pasado y del presente... y temió el futuro.
Respirando entrecortadamente se acercó al mueble bar y se sirvió un whisky irlandés. Resultó un sustituto precario para la necesidad de su cuerpo. Pero no tenía opción. Tenía que negar a toda costa la pasión que sentía.
Para