Mundo ficciónIniciar sesión—Edward… ¿Por qué te pones así? ¿Qué no ves que no hemos matado a nadie de tu equipo? Tranquilo, viejo… No les haremos daño. —Óscar pone su mano sobre mi hombro y me sonríe de forma amistosa.
Me sacudo la mano de Óscar del hombro y le dedico la mirada más furiosa de mi repertorio.
—¡¿Qué carajos están haciendo aquí?! —grito desesperado, perdiendo los estribos—. ¡Malditos rusos!
—Tranquilo, amigo.
—¡No soy tu amigo!
—Ed, no tienes que preocuparte, dejare







