Mundo ficciónIniciar sesiónTodo gira alrededor de mí, los adornos, el maquillaje, cada ayudante vuelta loca por tener todo en orden y dejarme despampanante, mientras yo me mantengo en un pequeño banco, viéndome casualmente en el reflejo del espejo. Las heridas han cerrado y mi cabello ha alcanzado mis hombros aunque en este momento está recogido en un chongo del cual se sostiene el tocado y por tanto el velo.
—¿Nerviosa? —dice Catalina sentada sobre la cama, es la única que no parece alterada por todo este caos







