Mundo ficciónIniciar sesiónLos brazos que me sujetaban me levantan y entonces lo veo, es Nikolai, sin esa barba alrededor de su boca, con esos ojos miel, tan intensos y cargados de arrepentimiento que me ven con preocupación y lástima.
—¿Por qué no duermes un poco? —Camina conmigo en brazos de regreso a la habitación.
Abro la boca, pero no emito ningún sonido, es como si se me hubiera olvidado como hablar. Aprieto los dientes frustrada y en cuanto mi cuerpo toca la cama siento que el sopor quiere apoder







