Capítulo 40; La casa de Giovanni.
El auto se detuvo después de cruzar la reja de seguridad y avanzar un par de minutos, Angelo se estacionó y bajo, abriendo la puerta de la camioneta.
-Señorita- le dijo con voz gruesa a la vez que extendía una mano hacia ella para ayudarla a bajar, en cuánto sus manos se tocaron, Lara tuvo la necesidad de apartarla, pero la reprimió, apresurándose a salir del auto.
-Gracias- dijo con voz tímida, luego Giovanni salió y colocándose junto a ella, le rodeó la cintura, acercándola con cariño.
-Hemos