Capítulo 41; Morelli.
El reencuentro fue maravilloso, la manera pasional en la que Giovanni, se adueñaba de su cuerpo, la forma en la que besaba cada rincón de su piel, logrando arrancarle gemidos largos y lastimeros, enloqueciendola con su rose, cuando Giovanni se deslizó en ella, Lara arqueó la espalda mientras un grito abandonaba su ser, en clara muestra de satisfacción absoluta. Más tarde, cuando alcanzóla cima, no pudo evitar las lágrimas que llenaron sus ojos, sintiendo que con aquello purificaba su cuerpo, el