—Oh Lara, has pasado por tantas cosas horribles y yo aquí pensando que estabas muy bien, que estabas disfrutando de tu amor, que Giovanni, estaba cuidando de tí — le tomó ambas manos y la miró a través de lágrimas.
—Fue horrible Miranda, ni siquiera cuando viví con nuestros padres, sufrí tanto. No me faltó alimento jamás, pero tuve golpes, malos tratos, abusos, era un ave atrapada en una jaula de oro, mientras un ser despiadado me vigilaba.
—Lo siento, tanto, perdóname por no darme cuenta que