Capítulo 119; Durmiendo con el enemigo.
—¡NO, POR FAVOR!— gimió la mayor de las hermanas llorando con desconsuelo, se puso en pie y caminó hasta sentarse cuidadosamente junto a su pequeña hermana, y así, con el mismo cuidado la estrechó brindándole consuelo— Oh no, Lara— Sollozó.
—Fue horrible— se abrazó a ella— me golpeó de forma muy salvaje, fue muy violeto antes y durante el acto, le supliqué, le dije que no quería que no estaba preparada, pero esa fue su manera de castigarme, es obvio que no estaba preparada para recibirlo, fue