Los tres recorrieron los pasillos sin ningún plan, dispuestos a llegar a donde estaba la pequeña.
—Esperen, no podemos seguir solos. Para poder recuperar a la niña debemos venir con un ejército. Estoy más que seguro de que Brenda no está sola —Gary detuvo a Sophie y a Valentín, quienes avanzaban con prisa.
—No —Sophie negó con la cabeza—. No, de aquí no me voy sin mi hija. Yo vine a recuperarla y así me cueste la vida, no me iré sin ella.
—Sophie, es demasiado arriesgado. Los tres solos no pode