Valentín, Lea y Lestat se acercaban al territorio de los lobos cuando se dieron cuenta de que la mayoría de ellos venían huyendo despavoridos y, a lo lejos, se podía divisar un ambiente de destrucción.
—¡Carajo, Valentín! ¿Qué es lo que está pasando allá? —Lestat se puso a la defensiva.
—No lo sé. Muy seguramente hubo una rebelión. Todo esto es muy extraño. Debemos acercarnos con cautela; tengo un mal presentimiento —Cuando Valentín dijo eso, Lestat tomó su mano y él pudo ver a Sophie aprisiona