No pasaron muchos minutos antes de que Valentín, Sophie, Lea y Lestat llegaran al lugar donde estaba Elián. Sophie salió corriendo al ver el cuerpo malherido del licántropo en el piso. Estaba demasiado golpeado y ni siquiera podía ponerse en pie; había tenido que hacerse el muerto para que los lobos exiliados no siguieran golpeándolo.
—¡No! Valentín, no puede ser… mataron a Elián —Sophie, desesperada, corrió hasta su cuerpo y se agachó para corroborar si seguía con vida. En ese instante, él tom