Por su parte, Valentín y Brenda estaban consumidos por la pasión desenfrenada de su relación. Él estaba completamente hechizado por los encantos de Brenda; ella se había encargado de que cayera de nuevo en la tentación de beber sangre, y eso lo hacía sentirse superior ante cualquier otra criatura. Sin embargo, había algo en su interior que no lo dejaba estar en paz.
—Querido, ¿sientes cómo el poder recorre tu interior? Esta sensación es completamente indescriptible, debemos buscar más sangre —d