Habían pasado un par de días y, para Sophie, su situación seguía siendo la misma. Continuaba encerrada en aquel sótano húmedo y oscuro y, aunque había tenido la oportunidad de escapar con Valentín, no lo había hecho. En el fondo sentía que aún estaba enamorada de Elian y huir con otro habría significado traicionar cada uno de los designios a los que creía estar destinada. Sin embargo, desde la visita del vampiro, algo dentro de ella había comenzado a transformarse. En su vientre sentía un torbe