Al entrar, veo a sus padres y hermanos vestidos con elegancia. ¿Cenaremos aquí? La duda me invade al saludarlos.
— Nos vamos —dice su padre, sonriendo mientras toma su abrigo de la percha junto a la puerta.
— ¿A dónde iremos? —susurro a Bryan, intrigada.
— Ellos tienen un evento y no regresan hasta mañana —me confiesa, apretando suavemente mi mano.
Sonrío nerviosa, aliviada por la situación, y me despido de la familia.
— Pórtense muy mal —susurra Joshiel, estrechándome en un abrazo rápido.
— Ca