Capítulo 112. Chispas de incompatibilidad.
Alaia estaba sentada en un pequeño cuarto en la penitenciaría, y su corazón latía con fuerza mientras esperaba a Joshua.
El ambiente frío y sombrío del lugar no hacía más que aumentar su ansiedad. Cuando Joshua finalmente apareció, su mirada era de sorpresa y confusión.
—¿Qué haces tú aquí? ¿Dónde está Aurora? —preguntó Joshua, frunciendo el ceño.
Alaia lo miró con pesar y dolor. Joshua había sido su amor platónico desde la primera vez que lo vio. Cometió el error de presentarle a su amiga