Capítulo 113. No hay "tú" que valga.
La expresión de Maxwell se contorsionó cuando Valentina apareció con dos bolsas de basura, depositándolas a sus pies.
—Aquí tienes tu ropa. No hacía falta tanto alboroto —refunfuñó ella furiosa, cruzando los brazos y balanceando un pie con nerviosismo.
—¿Has tirado mi ropa en estas bolsas? —preguntó él, incrédulo.
—Es lo que acabo de decir, ¿no? —replicó Valentina, elevando las cejas.
—Tú… —Maxwell gruñó con un tono ronco.
En el interior de Valentina, una parte de ella se deleitaba, saboreando