Narrado por Isabela
Jet Gulfstream G700, sobre el Atlántico — 02:14 a.m., regreso a Milán
El jet surcaba la noche como una flecha plateada, motores Rolls-Royce ronroneando suave, altitud 41,000 pies, velocidad crucero 0.90 Mach. Adrián había ordenado "modo privado total": piloto y copiloto en cabina sellada, azafata discreta despedida en México con bono generoso. Solo nosotros en la cabina principal —asientos de cuero crema italiano reclinables a cama plana, iluminación LED ámbar tenue, te