Araceli no era fea, pero tenía un aire algo presumido, su sonrisa no se sentía sincera y el perfume que traía era tan intenso que llegaba a molestar. Si a Roger ya no le gustaba, a su hermano mayor menos.
—Mi mamá de verdad tiene demasiado tiempo libre... ¿por qué no se ocupa de buscarle novia a Giovano mejor? ¡Siempre anda encima de Giovanni! —murmuró Roger, haciendo que la señora Santoro se pusiera tensa y le intentara tapar la boca con la mano.
—¿Y justo a ese lo tenías que mencionar? —le sus