Liliana esperò en su alcoba, cuando Demian llegó, ella estaba cruzada de brazos, se veía furiosa.
—Mi amor…
—¿Por qué no respondiste el teléfono, Demian?
Él se quedó perplejo, no esperaba esas palabras.
—Yo… es que estaba en una reunión con el equipo de ventas, pero ¿Qué pasa? Amor, no te molestes —dijo con voz dulce
—Es que, un hombre fue al colegio de Carlitos, preguntó por él con su fotografía en manos.
Demian abrió ojos enormes.
—¿Qué?
—Tengo miedo de que sea ese hombre, y encima tu