Liliana empujó al hombre lo alejó de ella, sintió su rostro arder ante la sensación que la estremeció.
—No vuelvas a robarme un beso, Demian House —su voz fue rabiosa, pero por dentro ella no tenía tanto valor como el que quería demostrar ante él.
Él sonrió con picardía.
Ella se giró y lo ignoró, abrazando a Carlitos.
Demian quería abrazarla, besar su mejilla, su cuello, hacerle sentir todo lo que provocaba en él, pero se contuvo.
No debía ser así, pensó en su gemelo, Demetrius, él era todo