**Amber Whyte.**
—Elion, cariño, abre la puerta, soy yo, Delilah.
Sus manos golpearon la puerta de nuevo. Una y otra vez. Con furia. Como una confrontación.
Como si supiera exactamente lo que estábamos haciendo ahí dentro.
Como si estuviera a punto de decapitarme por follarme a su pareja.
Cada golpe fuerte hacía que mi cuerpo se sacudiera. Mi corazón latía desbocado, a punto de salírseme del pecho.
Mi fin estaba cerca.
Juro que podía ver a la muerte en la esquina derecha de la habitación.
Sus o