Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl chasquido de la puerta al abrirse me produjo un escalofrío. Sal se apresuró a mi lado en el sofá de la sala y se tomó un momento para abrazarme. Sintió que me estremecía, luchando en vano por contener mis lágrimas, y estrechó mi lado bueno contra su costado, besando mi frente. Luego tomó mi teléfono de la mesita de café, para echar un vistazo a la larga lista de mensajes y llamadas perdidas.
En la media hor







