La noticia encendió de inmediato nuestras alarmas, nos hizo correr a mí y a mi amiga desde su nuevo local de floristería hasta nuestro edificio donde alquilamos la habitación.
No llego a recordar con exactitud. En qué parte del camino, perdí uno de mis tacones, solo recuerdo la parte en donde mi amiga, se cayó de lleno al suelo y ella gritó que siga adelante en vez de ayudarla.
Cuando llegué al edificio habían varias personas paradas abajo, más en específico ancianas que miraban asustadas en