La ciudad de la eternidad fue abandonada por nuestras presencias. Las historias que se pueden plantear dentro de ella quizás nunca serán conocidas por nosotros.
Norman para mi, una simple humana.
Anormal para Moros, un dios que debería plantarse a dar su lugar en la batalla.
Ya hoy se cumplen tres días desde que llegamos de vuelta a la ciudad de París, mi amado todo este tiempo se ha hecho pasar por un humano, que vive en la habitación de al lado, junto a sus dos hijos recién nacidos.
Y desde