—¿Se puede saber a dónde irás?
—Me contrataron para cocinar en un evento en otra ciudad, me darán una buena pagá así que decidí ir.
—Pero… ¿Irás sola? ¿No te puedo acompañar? —preguntó Moyra preocupada, casi haciendo un puchero con tal de convencerme.
—Necesito que te quedes aquí trabajando con los dulces. Te enseñe a prepararlos, confío en que puedas hacerlo.
—¡Pero quiero ir contigo! —Extendió la “o” al final, sacando unas cuantas risas de mi garganta.
—Me temo que no será posible, bonita. —t