Lottie no podía creer semejante historia y se sentía mucho peor al ver como Frederik lloraba tan desconsoladamente. ¡Incluso ella se permitía derramar lágrimas que sus traicioneros ojos expulsaban sin avisar! El pelinegro tenía en sus manos el sobre de la historia relatada, un sobre sellado y aparentemente intacto desde el momento en que había sido entregado.
—Guardaba la esperanza de no tener que leerlo, de que Pierre se hubiese equivocado y simplemente Lion regresara a casa… —el pelinegro sus