—¿A qué te refieres con reunirte con Pierre? —la alarma en la voz de Gerard era evidente al escuchar semejante barbaridad—. ¿De dónde has sacado tal cosa?
—Esta noche iré a verlo al puerto —el conde tras cada palabra dicha por su hijo se mostraba más sorprendido y, sobre todo, preocupado—. Quiero que vengan conmigo. Tanto tú como mamá… e incluso Johnny.
—¿Te has vuelto loco, Frederik? —el mayor se levantó de su asiento—. No pienso dejar que vayas allí. Es peligroso.
—¿Peligroso? Papá, solo conv