¿Cuánto tiempo había conseguido dormir el menor de los Di Mort durante aquella noche? Quizá algunos minutos sueltos. Su malestar se incrementaba cada vez más y las enormes ojeras eran la clara evidencia de lo mal que se sentía. Evidentemente eso de pelear con Lion le generaba más de lo que él mismo esperaba. Fue cuando el sol comenzó a alzarse que Frederik pudo cerrar los ojos durante algunos minutos más extensos.
—Recuerda lo que debes hacer. La negociación necesita salir a la perfección inclu