El viento soplaba moviendo los cabellos de los presentes. Estaban devastados luego de escuchar aquello. Una realidad latente que ninguno de ellos deseaba escuchar y mucho menos aceptar. ¿De verdad todo aquello había concluido con un asesinato? Gerard miraba con fijeza las palmas de sus manos. Había enviado a su hijo a la muerte debido a su propio descuido y de no ser por la aparición de Marlote, su segundo heredero probablemente hubiese sufrido el mismo destino. Angelica se sentía impotente, en