Por fin el sol se había puesto. Frederik se encontraba sentado en un pequeño taburete que estaba colocado en un rincón de aquel puerto mientras revisaba algunos papeles referentes al caso de su hermano. El desafío más grande de esa noche era conseguir que Pierre confesara, y el chico se había asegurado de mantener varias cartas bajo su manga para lograrlo.
Su corazón latió rápidamente al ver el auto del vizconde acercarse. ¿Así se sintió Lion cuando se encontraba en aquel lugar? Solo, indefens