Porque viene de ti.
A las ocho y media Simon estacionaba su automovil cerca de la Plaza de Armas, para acompañar a Emma mientras Robert llegaba, El lugar estaba ajetreado, las personas caminaban frente a la catedral rapidas para llegar a tiempo a sus trabajos. Entre la multitud Simon notó una silueta conocida, Robert se acercaba a ellos lentamente, Simon se despidió de Emma para ir a la oficina pero Robert lo detuvo.
—¡Simon!, desayuna con nosotros.— Simon se detuvo y giró para encontrarse con los ojos profundos d