La mañana de Simon pasó fugazmente. Fue a la oficina y Sandra quedó confundida, ya que no estaba programado en su agenda. Lo vio bajar del ascensor con calma. Su desplante de modelo de revista era despampanante, con el traje gris entallado, camisa blanca sin corbata y los primeros dos botones abiertos. Hacía calor para ser las primeras horas de la mañana. Su chaqueta colgaba en uno de sus brazos descubiertos, ya que las mangas de la camisa estaban arremangadas y dejaban ver una tira de cuero co