Emily:
Aún seguía sentada en la sala de espera, la ansiedad me estaba matando, mis amores llevaban horas metidos en el quirófano.
—Em, debes dormir un poco ¿Si?
—No puedo Sasha, quiero saber si al menos están bien.
—Lo están —me sonrió—, si no fuese así, te avisarían, sabes que las malas noticias son las que llegan primero.
—¿Llamaste a Julian? —me preguntó Julie.
—Si, me dijo que ya venía en camino con mis padres.
—Yo creo que no fue buena idea traerlos, digo, ahora con ese loco suelto —bufó S