Mundo ficciónIniciar sesión—¡Mirad, ahí está papá! — dije emocionada a mis hijos, usando la mano que sostenía a Caín para señalarlo.
—¡Papá! —, gritaron al unísono mientras nos dirigíamos a las gradas, haciendo que las pocas personas que estaban sentadas en las gradas viendo el entrenamiento nos miraran, dedicándonos pequeñas sonrisas.
Dejé a los niños







