Eric dejó correr el agua caliente hasta que el vapor empañó el pequeño espejo del baño. Necesitaba ese momento a solas para soltar un poco la tensión acumulada en el cuerpo. Llevaban casi cinco días en ese apartamento diminuto y él sentía que las paredes se le acercaban cada vez que intentaba moverse. Había traído un bolso con ropa y lo apoyó en un rincón del baño porque no había otro espacio donde cupiera. Se lavó el rostro, respiró hondo y dejó que el agua le golpeara la nuca hasta aflojarle