—Esto es un farol, no te creo capaz de asesinarlos, ¡los necesitas!
—Pero a quien no necesito es a ti.
—¡Soy el padre!
—¡Y vaya padre más hijo de puta! Me tiraste a la piscina sin previo aviso, ¡me dejaste sin cenar! No quieres ser padre, quieres a una esclava para torturar. Y no seré yo. Ya basta de tus humillaciones, no merezco nada de esto y no estoy dispuesta a soportarlo. ¿Es por los fetos que llevo en mi vientre? ¡Hala! Pues adiós.
—¡Amanda, Amanda!
Amanda cerró la puerta en su cara. Sin p