Miró a su amigo que estaba apoyando todo su peso sobre él, y no estaba hablando de solo unos Kilos más, Adriel era mucho más pesado que él y peor en ese estado, lo cual dificultaba su propio movimiento. Elio sabía que no llegarían muy lejos.
-Se acercan…- Gruñó Adriel, sosteniéndose la herida abierta en su costado que sangraba cruelmente, escurriéndose entre sus dedos.
-Lo sé- respondió Elio mirando las posibles salidas, que en realidad no eran muchas: Podrían volver por donde vinieron, pero s