-Llegas tarde.- Fue lo primero que la matriarca dijo después de no ver a su hija por 6 años.
-Hola madre- exclamó Mari inclinándose educadamente- No ha sido un viaje corto, he manejado por tres horas hasta acá.
-¿Tu esposo no maneja?- dijo enarcando una ceja.
-Hola señora- exclamó Adri manteniendo su sonrisa de hoyuelos intanta. - Manejar no es lo mío- dijo rascando su nuca, un gesto que su esposo consideraba adorable pero su suegra infantil.
La mujer observó a los cuatro de arriba abajo- ¿Est