Puedes sentir aquellas sensaciones en mi pecho, de caer, como cuando era niña y saltaba de los árboles. Más sensación extraña que me llenaba el estómago, que me impregnaba de una sensación que se escurría por mi vientre y se alojaba en mi espalda. Cerré los ojos, esperando lo peor. Ni siquiera tenía forma de protegerme de los golpes, porque mis manos seguían fuertemente adaptadas sobre mi vientre.
Pero pude percibir cómo alguien se había lanzado sobre mí. No sabía con qué intención, pero pude s