Estiré el cuello para ver al líder de la Navaja Suiza que había llegado al encuentro con Oliver, y lo vi. Pude verlo, y lo que vi me dejó completamente sorprendida: no era Valentín. Estaba completamente segura de que iba a ver sus ojos verdes clavados en Olivera, pero no era él, definitivamente no era él. Era un hombre algo mayor, no logré verlo muy bien, pero claro, identificativo era que tenía un parche en el ojo, como si lo hubiera perdido a causa de un balazo. Probablemente sí, hubiera sido