Abrí la boca para decir algo, pero sinceramente me había quedado como aturdida.
—¿Cómo… cómo sabes eso? —le pregunté.
Nicolás pareció un poco cabizbajo. De repente, la buena energía que tenía se había espantado de su cuerpo.
—Es que lo mandé a investigar. Sé que no es algo bueno, es mi hermano… pero nuestra relación nunca ha sido muy buena. Y después de que yo llegué a la presidencia nuevamente, ha sido peor todavía. Si hay alguien a quien le convenía que yo rompiera lazos comerciales con La Na