—Te quiero solo para mí.
Kura se sentía aturdida por las palabras de Daniel, no sabía si era una declaración, propuesta o afirmación.
Sin embargo; no podía apartarse de él, sus besos eran posesivos y sensuales a la vez.
¡Toc, toc, toc!
¡Toc, toc, toc!
¡Toc, toc, toc!
Alguien tocó la puerta de manera desesperada. Se trataba de Agatha, buscaba una excusa para interrumpir a las dos personas dentro de la oficina de Daniel.
En vista de que no abrían tocó con insistencia.
—Daniel tocan la puert