Kyra se lanzó hacia los brazos de Daniel. No le importó que esté se encontrara mojado. Solo quería sentir el calor de su cuerpo. Sé sintió angustiada al ver la tempestuosa lluvia.
—¿Estás bien? —le preguntó Kyra al mismo tiempo que tomaba su rostro con sus manos.
—Todo está bien. —respondió, las manos de su rostro. Su tono de voz era frío y distante.
—Gracias Señor. —Le agradecieron las madres de los cachorros que fueron rescatados.
Les brindó una sonrisa y caminó en dirección a la casa. Kyr